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Torroella, villa musical

Gracias a la situación geoeconómica y sociocultural de la que disfruta la población, Torroella de Montgrí ha sido expuesta a recibir influencias musicales a lo largo de la historia, fenómeno que ha perdurado gracias a la predisposición de sus habitantes y al esfuerzo constante de sus entidades y asociaciones.

Los vestigios de antiguas civilizaciones, la música de los grandes centros de culto, así como las monarquías que incorporaron los músicos de origen francés y el Ars Nova, y los intercambios con otros países, son elementos clave de innovación musical, fenómeno al que también se sumó la nobleza catalana, gracias a lo cual las Capillas de Música, alcanzan cada vez un mayor prestigio.

Torroella de Montgrí, no escapa a esta inercia. La residencia de la corte en la villa, esparce su séquito de trovadores y músicos a las casas nobles y a los actos populares y festivos. Todo el pueblo respira música.

En los siglos XIV, XV y XVI, de un gran desarrollo económico, se forman los gremios y los patronazgos musicales de Sant Genís. Diferentes documentos municipales hacen referencia a oficios relacionados con la música y las artes: músicos, Maestros de Canto (fechados ya en 1515), constructores de altares y retablos, imagineros... así se crea una nueva clase social acomodada que hizo crecer la actividad festiva y musical.

Varios estudios de Joan Radressa y Casanovas, concretan una relación muy exhaustiva de los nombres y cargos de la parroquia, datos extraídos del Libro de Posesiones (siglo XIV) y del Libro de la Consueta (siglo XVIII)  La Capilla de Música de la villa desapareció en el siglo XIX, si bien, de su existencia, no hay documentación abundante hasta principios del siglo XVIII.

Todo hace suponer que la música de canto llano y de canto polifónico estaba presente a un buen nivel. El compositor y organista Francesc Civil i Castellví describió la importancia de la Capilla de Música de Torroella y de su músicos, requeridos a menudo por la Capilla de Música de la Catedral de Girona. También Xavier Daufí, en su tesis doctoral, relata cómo en Torroella se estrenaron dos oratorios de estilo italiano.

A pesar de los altibajos económicos, todo hace pensar que la Capilla de Música de Sant Genís, se mantuvo en su doble vertiente: la musical y la de formación de monaguillos para el canto. Músicos de prestigio como Anselm Viola o Benet Julià, hijos de la villa, recibieron las primeras lecciones en la Capilla, antes de ir a Montserrat.

Ya bien entrado el siglo XVIII, la crisis económica provocó que los mismos músicos tuvieran que ocuparse de todas las músicas, las cuales, junto a las influencias italianas, proporcionaron una similitud de estilos, tanto a la música religiosa como a la civil. Esta fue la época en la cual de la iglesia de Sant Genís surgieron nombres de gran prestigio como, Arquimbau, Serratosa, Prat, Marqués, Juncà... Todos ellos músicos que buscaban un buen trabajo, o un trampolín para cargos más importantes. También comenzó a ser habitual el alquiler de coplas de músicos para las ceremonias.

A inicios de la Revolución Francesa, la situación política, la crisis económica y las desamortizaciones, provocan un creciente desinterés por la música de Capilla, así como de las aportaciones pecuniarias a estas instituciones. En Torroella, a lo largo del siglo XIX, desaparecen los cargos musicales en Sant Genís.

Esperamos que en los próximos años salgan nuevas investigaciones, nuevos materiales musicales y nuevos datos que permitan añadir más información sobre nuestra Capilla de Música: un centro musical importante en el que habitantes de otras épocas, pudieron dedicarse a la música y transmitir a generaciones futuras, el gusto y la necesidad de hacer de la vida, música.